La versión 4.1.1 de la EN 301 549 marca la diferencia

Hace unas semanas comentaba cómo la accesibilidad está cambiando el foco: del estándar y las comprobaciones técnicas a la experiencia de usuario.

Y tenemos buenas noticias: la nueva versión 4.1.1 de la EN 301 549 apunta en esa dirección.

No se limita a añadir requisitos. También corrige, aclara y actualiza aspectos que llevábamos tiempo arrastrando.

Estos son los que me parecen más interesantes:

  • El requisito 4.1.1, Parsing, deja de exigirse. Un alivio, sinceramente. Me generaba dolor de cabeza. Los errores que pretendía cubrir ya quedan recogidos en otros criterios y, con la evolución de las tecnologías, había ido perdiendo peso.
  • Las preferencias de accesibilidad de las personas usuarias llegan a la web y a los documentos. Hasta ahora solo existía el 11.7, limitado al software, y su alcance daba lugar a distintas interpretaciones. Se amplía el alcance y se clarifica con el 9.7 y el 10.7. Además, pone el foco donde debe: en el usuario final.
  • La aclaración sobre las webviews. Nunca había tenido del todo claro dónde y cómo evaluarlas. La nueva versión lo resuelve, aunque sea parcialmente, y las sitúa en el ámbito del software.
  • Los subtítulos hablados. Aún me acuerdo de una llamada por Teams discutiendo este requisito porque nos generaba bastantes dudas. La nueva redacción (sobre todo la nota 1) aclara a qué se refiere, cuándo y cómo se aplica. Un cambio pequeño que facilita mucho su interpretación.
  • El tratamiento de los overlays y add-ons. Si un elemento modifica o complementa una web, pasa a formar parte de ella. Se evalúa el conjunto, con lo que aporta y con las barreras que introduzca el propio overlay. Otra vez, lo que cuenta es la experiencia completa que recibe la persona, no cada pieza por separado.
  • Y, por supuesto, WCAG 2.2. La nueva EN 301 549 la incorpora como referencia para web, software y documentos. No se trata solo de sumar criterios nuevos, sino de confirmar hacia dónde se mueve el estándar europeo de accesibilidad.

La nueva EN 301 549 todavía no está citada en el Diario Oficial de la UE y, por tanto, aún no da presunción de conformidad ni con la Directiva de webs ni con la European Accessibility Act. Aun así, no creo que debamos esperar a que una obligación jurídica nos marque el momento de empezar a trabajar.

Eso implica entender la accesibilidad como algo estructural. No como una revisión al final del desarrollo ni únicamente como una cuestión de compliance, sino como parte del diseño, de los componentes, del desarrollo y de las pruebas.

El objetivo no debería ser solo saber si algo cumple o no cumple, sino qué barrera estamos eliminando y qué impacto real tiene en la persona usuaria.

La próxima gran parada será WCAG 3.0, y sus borradores ya dejan ver el rumbo.

La normativa establece el marco. Pero el camino debería construirse pensando en la persona usuaria: cumpliendo la normativa vigente y con la vista puesta en la más actualizada.

Si quieres el detalle de todos los cambios, te recomiendo este análisis de Olga Carreras.

Comentarios

Deja un comentario